llueve y tu lloras en el sofa, escuchas que mis sabanas se mueven que caen al suelo e intentas recomponerte; pero la verdad es que llevo despierta el mismo tiempo que tu oyendote tras la pared intentando que no lo notes. l
as dos somos igual de cabezonas, no queremos que nadie nos ayude pero si que lo intenten solo para poder decirles que no los necesitamos.
pero contigo es diferente, no puedo seguir escuchando sin decir nada, pero tampoco puedo mirarte pues al verte las palabras se ahogan en mi garganta y apenas sale un estupido sonido que no consuela.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario